Las carillas dentales de composite son una solución que presenta interesantes ventajas para algunos pacientes. El objetivo en nuestra clínica dental en Fuenlabrada, va a ser el de entender mejor de qué tipo de carilla estamos hablando, los tipos de defectos para los que está orientada, además de que estudiaremos los casos en los que estas carillas están más indicadas.

Qué son las carillas dentales de composite

Las carillas dentales son unas pequeñas láminas que se adhieren en la cara vestibular de los dientes, con lo cual se cubre la pieza original y se consigue mejorar su apariencia.

En el caso de las carillas dentales de composite, se trata de unas carillas fabricadas con un tipo de resina que se puede moldear con facilidad y que consigue imitar a la perfección el tono de los dientes.

Pacientes más indicados para este tipo de carilla

Las carillas de composite son más económicas que las de porcelana, pero también tienen una menor durabilidad.

Sin embargo, los pacientes más indicados para este tipo de carilla no son aquellos que quieran gastar una menor cantidad de dinero, sino que está especialmente pensada para los casos que son más sencillos como por ejemplo para hacer retoques pequeños después de una ortodoncia, o cuando la carilla se va a realizar tan sólo en una única pieza dental.

Además, también es la solución ideal para los pacientes de menos de 18 años dado que de cara al futuro, se podrán retirar con mayor facilidad para colocar una nueva carilla.

Defectos que se pueden corregir

Las carillas de composite van a permitir llevar a cabo la corrección de tres defectos principales que son:

  • Problemas relacionados con el tamaño del diente.
  • Posición errónea de la pieza dental, lo que significa que permite disimular los dientes torcidos.
  • Cambios en la tonalidad o el color de las piezas dentales, incluyendo los producidos por manchas.
  • Cubrir espacios entre los dientes.

Principales ventajas de las carillas dentales de composite

Las principales ventajas de las carillas de composite son:

  • Son más baratas.
  • Se reparan con mayor facilidad.
  • Se pueden arreglar en la consulta sin la necesidad de llevar la pieza al laboratorio.
  • Consigue grandes resultados a la hora de mimetizar el color del esmalte.

Vamos a conocer las principales características de las coronas dentales de zirconio, además de que los especialistas de tu clínica dental en Fuenlabrada te descubren sus principales ventajas y razón por la que en algunos casos es la solución más indicada.

Qué son las coronas de zirconio y cuáles son sus principales características

Una corona es una funda conformada por pequeñas láminas que se utiliza para cubrir una o varias piezas dentales.

Está enfocada principalmente a la estética dental, ya que el objetivo es conseguir un color bonito, así como una forma y posición adecuados en las piezas que por cualquier razón no se encuentran perfectamente ubicadas.

Las coronas dentales de zirconio son uno de los tres materiales que se utilizan para la fabricación de este tipo de piezas, y de hecho, una de las principales ventajas es el hecho de que no contiene ningún tipo de metal, lo que favorece el paso de la luz y permite adaptar mucho mejor el color del diente al color natural del paciente.

Ventajas de las coronas dentales de zirconio

Entre las principales ventajas de las coronas dentales de zirconio, podemos destacar:

  • Son coronas mucho más finas, por lo que se adaptan especialmente bien a los dientes más visibles.
  • Es la alternativa que consigue una mayor semejanza en cuanto a la tonalidad del diente se refiere.
  • Logra un toque mucho más natural.
  • Facilita la posibilidad de seleccionar el tono de color más apropiado con respecto al resto de dientes.
  • Tiene una gran durabilidad, y resiste muy bien al desgaste con el uso y al paso del tiempo.
  • No existe la posibilidad de rechazo por alergias debido a que es un material biocompatible, por lo que es aceptado sin problema por el organismo.
  • Son ideales para los pacientes con encías retraídas, ya que evita el contraste.
  • Permiten masticar con normalidad y completa naturalidad.
  • Estéticamente son iguales que un diente natural, por lo que es imposible notar la diferencia.
  • Tampoco existen diferencias a nivel de funcionalidad.
  • La tonalidad no variará con el paso del tiempo, siempre y cuando se lleven a cabo unos cuidados básicos.

La rotura de un diente es un problema con el que nos podemos encontrar en cualquier momento y sin previo aviso, ya que un simple golpe o incluso un deterioro de la pieza pueden dar lugar a un desprendimiento que puede ser parcial o completo. Por ello vamos a explicar las principales formas de rotura con las que nos podemos encontrar, así como los tratamientos para su reparación más idóneos en función del tipo de rotura.

Cómo se rompe un diente

Los dientes tienen unas cualidades que los hacen muy resistentes tanto al paso del tiempo como al uso y por supuesto también a los pequeños golpes.

Sin embargo, hay ocasiones en las que el golpe es más fuerte de lo debido o, incluso, algún pequeño deterioro puede ir evolucionando y con el paso de los años acabar convirtiéndose en una rotura.

De esta manera, la mejor forma de evitar la rotura es lógicamente no dándoles ningún golpe, algo que es difícil de prevenir, pero sobre todo, lo que sí es importante es realizar revisiones con cierta regularidad para que de esta forma, el dentista pueda determinar si existe algún deterioro de pueda facilitar la rotura del diente de cara al futuro, procediendo de esta forma a su corrección antes de que ocurra.

Es importante diferenciar si se trata de una rotura parcial o total:

  • Rotura parcial del diente: se fractura tan sólo una parte de la pieza.
  • Rotura total del diente: es lo que se conoce como avulsión dental, e implica que la pieza se desprende del alveolo.

Tratamientos para su reparación

En el caso de que se rompa un diente, es importante intentar recuperar la pieza o trozo para llevar a cabo su recolocación.

Se deberá limpiar bien y guardar en una gasa, salvo si se trata de una rotura total, en cuyo caso lo recomendable es introducir el diente en un vaso de leche.

También se deberá contener la hemorragia apretando en la zona con una gasa, y sobre todo deberemos acudir de urgencia al dentista, ya que cuantos más minutos pasen, más posibilidades de recuperación habrá.

En cuanto a la reconstrucción, dependiendo de la gravedad, se procederá de forma diferente:

  • Rotura leve: se procede a la reconstrucción con composite.
  • Rotura moderada: si el nervio está afectado, se llevará a cabo una endodoncia para colocar una carilla o corona.
  • Rotura severa: si la rotura está por debajo de la encía, habrá que extraer el resto del diente y se colocará un implante.

Los problemas de gingivitis está mucho más generalizados de lo que podamos imaginar, con lo cual es esencial que aprendamos a identificarlo, entender realmente qué es y por qué se produce, así como descubrir cuáles son los síntomas más importantes que nos pueden dar a entender su presencia, y por supuesto también hablaremos de la mejor forma de tratar este tipo de inflamación.

Qué es la gingivitis

La gingivitis es el nombre con el que se conoce la inflamación de las encías, y que puede derivar en una infección que destruya tejidos como es el caso de la propia encía, los ligamentos periodontales y el hueso, la cual es conocida como enfermedad periodontal.

Causas por las que se produce

En la mayor parte de casos, la gingivitis se produce a partir de la acumulación de placa dental que poco a poco se va convirtiendo en sarro.

Al ubicarse en la base del diente, facilita la entrada de bacterias en la parte interior de las encías, las cuales se comienzan a irritar y dan lugar a la inflamación.

Síntomas de la gingivitis

Algunos de los síntomas de gingivitis más importantes y que debemos conocer son:

  • Halitosis o mal aliento.
  • Inflamación de las encías.
  • Sangrado de las encías cuando se utiliza el hilo dental o se recurre al cepillado.
  • Aumento de la sensibilidad de las encías al tacto.
  • Coloración de las encías con un rojo brillante que puede incluso llegar a un tono púrpura.
  • Aumento del brillo de las encías.
  • Aparición de úlceras en la boca.

Qué tratamiento se recomienda para la gingivitis

El objetivo del tratamiento de la gingivitis se centra en reducir la inflamación y eliminar los restos de sarro acumulados, para lo cual el odontólogo de tu clínica dental en Fuenlabrada procederá del siguiente modo:

  • Realizará una completa limpieza dental con la que eliminar por completo todo el sarro que haya en la superficie del diente y bajo las encías.
  • En el caso de que se trate de una enfermedad periodontal ya desarrollada y de gravedad, es posible que se deba realizar una segunda limpieza dental a los pocos meses.
  • Si el paciente tiene tendencia a este tipo de problema, lo habitual es recomendar una limpieza dental cada seis meses.
  • Se deberán analizar las enfermedades o trastornos que puedan estar relacionados con la gingivitis o con la enfermedad periodontal.
  • También es importante recurrir a la odontología para alinear correctamente los dientes.
  • Se reemplazarán o modificarán aquellos elementos y aparatos dentales que puedan influir negativamente.

Finalmente, el paciente deberá seguir las indicaciones de higiene de su dentista, evitando de este modo que la gingivitis se vuelva a desarrollar.

Una muela infectada genera un fuerte dolor en el paciente. Según el grado al que haya llegado la infección, tendrá diferentes consecuencias y habrá distintas formas de tratarla por su dentista en Fuenlabrada.

Causas de la infección de muela

  • Caries: Si a una caries se la deja avanzar, llega un momento en el que las bacterias que la generaron penetran en la pulpa dental y llegan al nervio.
  • Enfermedad periodontal: En los casos de enfermedad periodontal leve (gingivitis) no tratada, esta avanza hasta convertirse en una periodontitis, la cual reviste mayor gravedad. Si a esta condición se la deja avanzar, esta llega al hueso, lo destruye y forma bolsas cargada de bacterias. Al estar en contacto con la superficie lateral del diente, pueden generar una infección.
  • Traumatismo: Los traumatismos dentales pueden producir roturas o fisuras. Ambas condiciones vuelven al diente más sensible a desarrollar una infección, ya que las bacterias se cuelan por las grietas que se producen.
  • Lesión: Por último, hay ciertos malos hábitos, como son el mordisquear la punta del bolígrafo o quitarnos los restos de comida con un palillo, que, como objetos punzantes que son, pueden generarnos una herida posible de desarrollar una infección.

Síntomas de la infección de muelas

  • Dolor
  • Absceso
  • Sangrado de encía
  • Sabor amargo
  • Mal aliento
  • Fiebre
  • Inflamación de los ganglios del cuello
  • Sensibilidad a los alimentos fríos o calientes
  • Inflamación en la mandíbula o de la mejilla

La presencia de dolor en las muelas no siempre es indicador de infección.

Una alarma al respecto es cuando el dolor es intenso, punzante, persistente y, además de estar acompañado de pulsaciones en la zona, se convierte en protagonista en la vida del paciente. A su vez, el dolor no siempre es exclusivo en la muela, sino que también puede manifestarse como dolor de oído.

Cómo se trata la infección de muela

Antes de que el profesional proceda con una endodoncia o, en el peor de los casos, con la extracción de la muela, nos prescribirá antibióticos, analgésicos y enjuagues bucales.

La automedicación no está recomendada en ningún caso de infección de muelas.

Las carillas de porcelana consisten en un tratamiento odontológico estético que permite remodelar el aspecto de la dentadura. Se caracteriza por ofrecer resultados óptimos en muy poco tiempo y por solucionar tres de las características que pueden cambiar significativamente la apariencia de la sonrisa.

¿Qué se puede modificar con las carillas dentales?

  • El color
  • La forma
  • El tamaño

Mediante el uso de carillas podemos lucir dientes más blancos, con contornos parejos y más grandes. Si hay dientes desalineados, la carilla corrige esa condición a la vista y si hay piezas fracturadas, las cubren y le devuelven a los dientes un aspecto sano y rejuvenecido.

Del mismo modo, cuando existen espacios interdentales que no queremos que se vean, las carillas los ocultan.

¿En cuánto tiempo podré lucir mi nueva sonrisa?

El tratamiento de carillas realizado por nuestros dentistas en Fuenlabrada, se completa en tan solo dos o tres días.

¿Qué son las carillas de porcelana?

Las carillas de porcelana son láminas muy finas que se adhieren a los dientes frontales. Debido a que la porcelana tiene un color que difiere de forma significativa con la dentadura natural existente, en especial si esta se encuentra oscurecida por la acción del consumo de alimentos pigmentados a lo largo de los años, lo más recomendable es colocarlas en toda la hilera frontal. De lo contrario, el efecto obtenido puede ser adverso y contrario al buscado.

Tipos de carillas de porcelana

  • Zirconio: están indicadas para pacientes que tienen un perno metálico colocado que no puede ser retirado. Son las más gruesas de todas y su aspecto es opaco.
  • Ultrafinas: son las carillas dentales más avanzadas y, por ende, las que más naturalidad aportan. Se fabrican en porcelana inyectada, lo que las hace ultrarresistentes. En muchas ocasiones pueden ser colocadas sin necesidad de tallar el diente.
  • Feldespáticas: su grosor oscila entre los 0,2 y los 0,5 mm. Son recomendadas para los pacientes que no tienen bruxismo, ya que no suelen resistir la presión tan grande que se produce ante una mordida de esta índole.

 

Cuando los dientes se mueven puede ser que se padezca la enfermedad periodontal o enfermedad de las encías, también conocida como periodontitis, pues uno de los síntomas de esta patología es que los dientes se aflojan sin causa aparente.

En realidad, la periodontitis es una enfermedad grave que no debe tomarse a la ligera, pues al no ser tratada a tiempo puede dañar el tejido de las encías y destruir por completo el hueso que sostiene los dientes.

No hay que olvidar que si se destruye el hueso que sostiene al diente, lo perderemos y habrá que colocar un implante dental.

¿Podemos evitar que se nos muevan los dientes?

La buena noticia es que la periodontitis es una enfermedad que se puede evitar fácilmente, con un correcto y periódico aseo bucal.

El hecho de lavarse los dientes de 2 a 3 veces por día, usar hilo dental y asistir mínimo dos veces al año al dentista, puede asegurarte mantener unos dientes y boca sana en general.

Síntomas de la enfermedad periodontal

Entre los síntomas más comunes de la periodontitis destacan:

1. Encías con infección evidente, hinchadas e inflamadas.
2. Encías sangrantes.
3. Encías color morado, rojo oscuro o brillante.
4. Encías retraídas que hacen ver los dientes más largos.
5. Mal aliento.
6. Dolor al masticar.
7. Sensibilidad en las encías.
8. Acumulación de pus entre los dientes y las encías.
9. Dientes flojos y pérdida dental con facilidad.

Si observas cualquiera de los síntomas anteriores, te aconsejamos que acudas de inmediato a tu dentista de confianza, para tratar la patología a tiempo y evitar la pérdida de dientes y tejido óseo.

Causas de la enfermedad de las encías

Algunas de las causas de la periodontitis son las siguientes:

1. Placa bacteriana entre los dientes: Es causada por los azúcares que se acumulan cuando no se realiza un aseo dental diario y periodico.
2. Placa bacteriana que se endurece y forma el conocido sarro: Es la placa más difícil de eliminar, por eso se hace necesario realizar una limpieza dental mínimo una vez al año, pues entre más tiempo pase el sarro en los dientes, más daño puede causar en las estructuras dentales.

La primera visita al dentista infantil tiene una importancia crucial en la salud bucodental del niño o niña, ya que es en esa cita donde los padres pueden recibir la información necesaria para que sus hijos tengan una excelente salud oral. Además, se pueden evacuar todo tipo de dudas al respecto y hablar sobre malas prácticas en el cuidado de los dientes de los bebés y los niños en general.

Ten presente que los especialistas en Odontopediatría te pueden proporcionar las herramientas tanto preventivas como curativas para tratar los dientes de los niños desde que son recién nacidos.

En el ser humano, el nacimiento de los dientes se da dos veces, primero cuando nacen los dientes de leche y después, cuando nacen los dientes permanentes. Siendo así, es vital empezar a cuidar los dientes desde temprana edad, desde que nace el primer diente de leche, que suele ser entre los 4 meses y el primer año de vida del niño (esto varía en cada niño y niña). De esta forma se podrá trabajar en la prevención de anomalías y enfermedades en vez de tener que tratarlas.

¿A qué edad se recomienda la primera visita?

Los especialistas recomiendan que la primera visita al Odontopediatra sea cuando el niño cumple un año de edad. Esto con el objetivo de aprender acerca del correcto cepillado dental en los niños, revisar el crecimiento de la mandíbula y el maxilar (ya que en ciertos casos puede requerir ortodoncia interceptiva), resolver inquietudes, evitar la aparición de enfermedades dentales como las caries y evitar cometer errores que puedan dañar los dientes del niño a corto, mediano o largo plazo.

Inicialmente, se recomienda que las visitas al dentista sean anuales, pero después de los 5 años de edad, se recomienda que las visitan sean cada 6 meses, pues es cuando se da el proceso de cambio de dentadura, cuando empieza la erupción de los dientes permanentes y se debe tener sumo cuidado para evitar el daño o pérdida de alguna de las piezas dentales.

Ortodoncia en niños en Fuenlabrada

La ortodoncia es el tratamiento odontológico aplicado para alinear a los dientes de manera perfecta y corregir los problemas funcionales que una mordida defectuosa puede acarrear.

Estas condiciones son rara vez innatas en la persona, por lo que la amplia mayoría de la población necesita de la ortodoncia.

Aplicada en niños, la ortodoncia presenta innumerables ventajas. La edad para llevar al niño al odontopediatra, el profesional encargado de estudiar la posición dental, es a los siete años.

Ventajas de la ortodoncia en niños

Si bien es posible aplicarse ortodoncia en la edad adulta, resulta mucho más ventajoso recurrir a ella en la etapa infantil. Es precisamente mientras se es niño que los dientes se están desarrollando y, por consiguiente, la ortodoncia arroja las siguientes ventajas por sobre la edad adulta:

  • Rapidez: cuanto más tiempo permanezcan los dientes alojados en una posición incorrecta, más trabajoso y más tiempo llevará lograr que se desplacen y se coloquen en la posición deseada. Esto se debe a la memoria que tiene todo nuestro cuerpo, incluidos los dientes.
  • Menos doloroso: gracias a la gran capacidad de movimiento que tienen los dientes durante la infancia, la tracción será menor y el niño no padecerá tanto dolor como el que padece una persona en la edad adulta.
  • Erradicación de malos hábitos: la ortodoncia supone el fin a hábitos tales como la succión de los dedos pulgar e índice, el cual deforma la mordida.
  • Mejor autoestima: al llegar a la adolescencia, etapa en la que la autoestima se es especialmente vulnerable, el niño tendrá una dentadura perfecta, la cual habrá sido forjada a lo largo de los años de infancia.

Tipos de ortodoncia infantil

  • Removible: su modo de sujeción es mediante ganchos que rodean los molares. Son útiles cuando la imperfección a corregir es pequeña y específica. El efecto será tan exitoso como las horas de uso que se le den. También suelen usarse para complementar el tratamiento de ortodoncia fija.
  • Fija: son conocidos como brackets y se caracterizan por permanecer pegados a los dientes. Hay varios tipos de brackets fijos.

Si tienes dudas, te invitamos a solicitar una cita en nuestra clínica dental en Fuenlabrada.

Brackets autoligables Fuenlabrada

Lo que diferencia a los brackets autoligables de los tradicionales, es que no necesitan de las clásicas gomas que sirven para fijar el arco en el interior del bracket.

En este caso, lo que ejerce de soporte para sostener los brackets en el arco es una pestaña que se integra al bracket. De esta forma, los brackets se terminan uniendo solos.

Ventajas de los brackets autoligables

  1. No necesitan cambio de gomas: al carecer de gomas y estar conformados por pestañas que permiten que los brackets se unan solos, no necesitan el clásico recambio de gomas que sí necesitan los brackets tradicionales.
  2. Permiten una mejor higiene bucal: la ausencia de gomas permite que el paciente pueda llevar a cabo una higiene bucal mucho más eficiente, ya que puede maniobrar de forma más libre entre los dientes.
  3. Presión estable: el bracket tradicional ejerce una presión que, conforme el tiempo pasa, se va desvaneciendo. Esto se debe a que la elasticidad de la goma hace que la propia goma pierda fuerza al ceder. En cambio, el bracket autoligable cuenta con la presión de la pestaña, la cual es estable en el tiempo y no necesita ser sustituida.
  4. Visitas menos frecuentes al ortodoncista: las consultas con el dentista son mucho más cortas de lo que requiere el bracket tradicional, al tiempo que no es necesario controlar los brackets y su efecto de forma tan asidua.
  5. Menor dolor: cuando en un tratamiento de brackets tradicionales llega el momento de ajustar las gomas, esto produce un fuerte dolor que dura hasta tres días. En el caso de los autoligables, la presión es más estable, por lo que no es necesario hacer drásticos ajustes.
  6. Tratamiento más corto: dado que la presión recibida en los dientes es permanente, el tiempo de tratamiento se acorta en comparación con el bracket tradicional.
  7. Estéticos: los materiales en los que este tipo de bracket está disponible: metal, zafiro o porcelana, lo convierten en un tratamiento bastante más estético que el tradicional. Sin embargo, debemos saber que no es un elemento invisible, sino que se notará.

Desventaja de los brackets autoligables

La única desventaja que presenta este tipo de brackets en relación con su contraparte tradicional, es el precio.

El dinero que hay que desembolsar en un principio es mucho más que en el bracket más económico. Sin embargo, cuando al final del tratamiento restamos el dinero que no gastamos en acudir al ortodoncista de forma frecuente y las caries que no debimos curar, la diferencia no resulta sustancial.